Que la vida
iba en serio uno lo empieza a comprender más tarde -como todos los jóvenes, yo
vine a llevarme la vida por delante. Dejar huella quería y marcharme entre
aplausos -envejecer, morir, era tan sólo las dimensiones del teatro. Pero ha
pasado el tiempo y la verdad desagradable asoma: envejecer, morir, es el único
argumento de la obra. Todos me dicen "cambiaste y cambiaste
mucho" pero ellos no entienden que todos cambiamos. Cambiamos porque
sufrimos, porque cometemos errores y aprendemos de ellos, cambiamos con el
tiempo porque crecemos y maduramos, vivimos experiencias nuevas y ya no somos
los mismos de antes, cambiamos gracias a personas buenas y malas; las buenas
entran en nuestra vida para mejorarla, nos cuidan y nunca se van; las malas
entran para hacernos creer, ilusionarnos hacernos sufrir y se van, cambiamos
todos, por infinitas razones para bien o para mal.
He caído
innumerables veces y en cada una de ellas he sabido levantarme, he llorado
hasta quedarme sin lágrimas y aun así no olvido cómo sonreír, me han hecho daño
hasta llegar a sentir el corazón roto pero luego he descubierto que son solo
arañazos en el corazón, he callado cosas por miedo de daño a alguien y aun así
he sabido cómo llevar una relación y podría seguir así hasta acabarme las
letras del diccionario pero a pesar de todo sigo adelante.
La quiero a
ella mencionaba muy felizmente aunque llegue al cielo y me aventaron sin
paracaídas pero yo no me iba a dejar y aprendí a volar sin alas. Solía hablar
con el tiempo de aquel instante en que la conocí, le conté de ti y que te
extrañe demasiado en silencio. Me respondió y me dijo que no hacía lo correcto
que al pensarte te deseaba y al desearte te sufría pero aprendí a ser fuerte y
querer tus recuerdos. Comprendí que jamás hubo un nosotros, que siempre fui yo
el implicado en quererte a ti pero empecé a ser realista y poco a poco de mis
sueños te borraste, después de eso supero tus recuerdos y arranque de mí los
sentimientos esos que me llevaron a quererte ante todo y sobre todo, "porque
sin ti, yo no", pero ya ves que aunque te quiera, por fin ya aterrice.
"-¿Me vas a cuidar siempre? -en voz baja preguntabas-. -No voy a poder
cuidarte siempre porque no estaré a tu lado toda la vida pero mientras estemos
juntos tratare de darte herramientas en la medida de mis posibilidades y experiencia para que tú te cuides a
ti misma y logres sacarle provecho a un mundo hostil pero que vale la pena ser
vivido y sacarle provecho de e solo más felizmente posible. - pensé - Pero
solamente dije que sí. No puedo dormir sin decirte que me haces muy feliz
aunque suene cursi, has llenado mi vida de luz aunque suene religioso. Te adoro
aunque suene fantástico y espero que esto no acabe nunca aunque suene soñador. “Todas
esas palabras como polvo y aire aunque el corazón es como un billete, se rompe
y se rompe pero no pierde valor.
Que irónica es la vida, estoy en el mismo
sitio donde empezó mi calvario y en el sitio donde termino mi sepulcro, quien
diría que me volvería a parar aquí y mírame,
soy un hombre diferente, hecho y derecho, han pasado ya muchos días, tal vez
meses y no podría describir cuantas horas y menos los segundos desde ese
"Yo no", aprendí muchas cosas, supe valorar cada segundo de mi día y
de mi vida (cada momento insignificante para unos, que para mí es oro) empecé a
juntarlos en una barca de momentos, exacto, momentos que es lo único que
tendremos en toda nuestra vida, supe que una persona pude destruir tus obras de
arte pero no porque las rosas tengan espinas significa que dejes de admirar su
belleza, en fin, aprendí a valorarme y a valorar toda la vida desde el más
mínimo y significante aspecto. Qué ironía de la vida, estoy
en el mismo lugar y sigo esperando verla para saber que fue de ella, pero esta
vez no sería así, no llegaría a verla este día y lo acepto el humano es
masoquista, ¿Por qué tendría que buscar a la persona que alguna vez me hizo
mucho daño? No lo sé, tal vez la siga esperando.
Pasaron
unos cuantos días y regrese a este lugar y es así como la vida lo apremia, no
esperaba nada y llego todo, de un segundo a otro las cosas cambiaron, intentaba
no suspirar, desearía no sentirme especial pero soy solamente una persona en
busca de trascender, y ella, ella aparecería el hombre es autodestructivo por naturaleza, está en él, el sufrir
gratis y constantemente; así estaba esto, iniciaba la misma historia que ya
había contado. Antes de soltar ese "Hola" me di cuenta de algo
horrible, espeluznante, algo que me intrigo demasiado y me rompió en dos, si,
había conocido y disfrutado mas parte de mi vida pero había perdido ese algo
que me caracterizaba, que me hacía ser especial y sobresalir sobre el resto, la
sencillez, ya no era una persona sencilla, disfrutaba con cierto compromiso
(algunas cosas claro), hacia cosas con motivo y sin razón (sonara raro pero así
es) porque antes hacia las cosas sin importar el qué dirán y ahora me
importaba, era uno más de ellos, uno que tiene rutina, ya no tenía esa
sencillez de ser el buen amigo, era más selectivo (me di cuenta que la amistad
es más difícil que la vida) no puedes definir a alguien como amigo solo por
estar con él a diario dos semanas, seguía disfrutando lo que más amaba (el
fútbol claro) pero con ciertos reproches, me di cuenta que era un ermitaño y
hasta un cascarrabias y de pronto todos esos malos sentimientos (alguna gente
se fija en lo bueno y/o en lo malo, pero a mí siempre me ha gustado ver lo malo
para mejorar) se esfumaron como el último toque de un tabaco porque ella corrió
a mí y con un sentimiento encontrado me dijo "Ya te extrañaba" esos
minutos que habían pasado antes de volver a verla se hicieron nada, regreso a
mi esa sencillez que me caracterizaba y con un suspiro solo pude decir "Yo
también".
No tenía
tiempo de poder quedarme ni ella así que quedamos en volver a vernos (podría ir
a verla y quedarme con ella pero esta vez no sería así) y entre plan y direte nos despedimos. Regrese a donde
siempre tendrás techo, me recosté y no podía dejar de pensar en mis pros y contras, tenía ese vacío en el pecho
que no me dejaba ser algo, estaba emocionado por verla y enojado por recaer,
pero, ¿A todos nos pasa? Es inevitable odiar a la persona que algún día
quisiste para toda la vida, sí, me había destruido mi rompecabezas de 10,000 piezas en 1 segundo, pero no
dejaba de quererla. Tendría que contar otra historia y tal vez un cuento de lo
que había pasado, había conocido a la rosa más roja de mi vida, recuerdo hoy
cada momento con ella y no cambiaría nada, solamente me arrepiento de no poder
estar más tiempo con ella, recuerdo estar en su casa, estar con ella y
disfrutar cada momento como ninguno, ¿qué paso?, me espanto, me dio miedo, que
irónico, ahora yo me echaba para atrás y lo más triste es que ella iba a sufrir
como nunca había sufrido, así como yo había sufrido solamente que ella no
entendía bien que era el amor y yo, tenía una ilusión de ella en mi vida y yo, ni siquiera te
decepcioné yo…Te decepciono la idea de mí que te metiste en la cabeza.