“Ojalá nunca hayas leído nada de lo que te escribí, porque me destrozaría saber que a pesar de eso no me haz buscado”
-Mario Benedetti
A través del tiempo el escritor aprendió que en la vida todo funciona bien, siempre todo funciona bien aunque a veces ocurren imprevistos pero lo importante es saber reaccionar a los imprevistos transformando los problemas en oportunidades y así es, hay que aprender de las dificultades que tenemos en esta vida haciendo oportunidades en cada cosa que nos pase.
Leyendo el periódico vi una frase que decía “O jodemos nosotros en la vida o la vida nos jode a nosotros” (Lance Armstrong) y si y déjenme decirles a qué vengo con esto ...
Leyendo el periódico vi una frase que decía “O jodemos nosotros en la vida o la vida nos jode a nosotros” (Lance Armstrong) y si y déjenme decirles a qué vengo con esto ...
El escritor en una red social pudo ver esta poesía que le hizo entender muchas cosas al final:
“Uno no quería contar con nadie y uno no entendía porque era impar si antes de él había alguien. Y uno no quería contar con nadie y uno sentía que después de él estaba el infinito.
Y a uno el sentimiento le daba miedo, así que uno muerto de pavor se fijó en cero.
Y cuando uno vino a cero, pensó que cero era el número más bonito que había visto y que aún viniendo antes que él, era entero. Y uno pensó que en cero había encontrado el amor verdadero que en cero había encontrado a su par.
Así que decidió ser sincero con cero y decirle que aunque era un cero a la izquierda sería el cero que le daría valor y sentido a su vida. Eso de ser el primero ya no le iba así que debió hacer una gran bienvenida.
Juntos eran pura alegría y se completaron. Uno tenía cero tolerancia al alcohol pero con cero se podía tomar una cerveza cero por su aniversario. Aunque para eso tuviesen que inventarse una fecha cero en el calendario. Cero era algo cerrado y le costaba representar textos pero junto a uno hacían el perfecto código binario.
Eran los dígitos del barrio... Y procesan el amor a diario pero uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde, así que uno perdió a cero. (O tal vez cero perdió a uno). Y para cuando uno se dio cuenta cero ya contaba de la mano con menos uno que a pesar de ser algo negativo le trataba como una reina.
Cero le gustaba que menos uno fuera original tener un hueco en menos uno un guión con el que pueda jugar. Cero le gustaba que menos uno no fuese uno más. Que menos uno no fuese ordinal. Que fuese justamente competitivo y que cuando jugasen al "uno", menos uno no le dejase ganar.
Cero sentía que a diferencia de uno, menos uno si la trataba como un número de verdad. Y menos uno no ponía peros ni pretendía darle valor a cero, poniendo comas entre ellos. Menos uno no tenía complejos y cuando hacían el amor a menos uno le encantaba estar bajo cero. Y uno una vez más se volvió a quedar solo, separado como una unidad. Sin cero su vida se consumía como una vela.
Sin cero, el tiempo él hacía mella. Y uno empezó a contar pero sin cero, se olvidó de los besos de cero, del sexo con cero, de los celos de cero. Y uno empezó a contar pero sin cero. Uno se olvidó de cero y le dijo adiós.
Uno se olvidó de cero y tal vez hasta del amor y empezó a contar hasta donde más miedo le daba hasta el infinito. O tal vez, sólo hasta dos.”
- Cesar Brandon
Esto lo dejo pensando y pude llegar a una conclusión muy real, UNO no perdió a CERO, en realidad el CERO perdió a UNO y no gano un DOS si no que perdió a UNO y se quedó con MENOS UNO.
No es difícil de comprender ustedes como lectores y yo como escritor, pero en general, todos como personas y es que es tan fácil de comprender, cuando uno termina un ciclo (una relación, una amistad, un luto interno o externo en general) el que fue leal siempre se va a mantener aislado o separado hasta sanar las heridas que dejaron todos los daños y el otro entra inmediatamente a un nuevo ciclo y es que esto es lo que CERO hizo con UNO, busca rápidamente otro nuevo ciclo porque no saben estar solos, es gente que no se sabe querer ni a sí misma, no saben esperar, simplemente andan buscando quien los llene, como personas, porque están vacías, como un CERO, en pocas palabras su inmadurez emocional y su poco valor como persona y su falta de amor propio y a las personas hacen que no sepan lidiar con la soledad.
No es difícil de comprender ustedes como lectores y yo como escritor, pero en general, todos como personas y es que es tan fácil de comprender, cuando uno termina un ciclo (una relación, una amistad, un luto interno o externo en general) el que fue leal siempre se va a mantener aislado o separado hasta sanar las heridas que dejaron todos los daños y el otro entra inmediatamente a un nuevo ciclo y es que esto es lo que CERO hizo con UNO, busca rápidamente otro nuevo ciclo porque no saben estar solos, es gente que no se sabe querer ni a sí misma, no saben esperar, simplemente andan buscando quien los llene, como personas, porque están vacías, como un CERO, en pocas palabras su inmadurez emocional y su poco valor como persona y su falta de amor propio y a las personas hacen que no sepan lidiar con la soledad.
Pero todo pasa, la vida pasa y un día, volverán, se sentarán enfrente de nosotros y nos dirán cómo fueron los días que estuvieron lejos y sabrán con mucha certeza que debieron quedarse y ahí entra la voluntad y el corazón de cada quien, si das mucho es porque eres mucho, nadie da más de lo que no tiene y si recibes poco no es porque seas poco, es porque no mereces recibir nada de esas personas.
Hoy sonriamos después de haber llorado mucho tiempo, sonriamos y lloramos por las personas que quisimos con toda nuestra alma porque esa es la verdadera forma en querer, nadie le pertenece a nadie, las personas van llegando a nuestras vidas cuando tienen que llegar y se van cuando se tienen que ir (en la forma religiosa que el escritor no acostumbra hacer, diría “Dios cambia los planes cuando los planes están a punto de cambiarte”).
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